28 de marzo de 2012

La Hora del Planeta 2012

En lo que posiblemente será la mayor llamada a la acción para luchar contra el cambio climático, La Hora del Planeta 2012 conseguirá que cientos de millones de personas de pueblos y ciudades de los seis continentes apaguen la luz durante una hora.


La Hora del Planeta 2012 pretende alcanzar el compromiso de un cambio global en beneficio del medio ambiente.


El sábado 31 de marzo millones de personas de diferentes países apagarán las luces en La Hora del Planeta, una iniciativa global de WWF, la Organización Mundial de Conservación, coordinada en nuestro país por la Fundación Vida Silvestre Argentina, para demostrar que el cambio climático nos importa.

Ese año se realizará el sábado 31 de marzo entre las 20.30 y las 21.30 horas y contará con la adhesión de municipios, empresas e individuos de las principales ciudades del mundo. 

La Hora del Planeta busca demostrar que juntos, cada uno de nosotros puede dar una señal positiva para hacerle frente al calentamiento global. Surgió en Sydney, Australia, durante el año 2007 y convocó a dos millones de personas. Cinco años después, en 2011, ciudadanos de 135 países de todos los continentes apagaron sus luces; más de 1500 monumentos y edificios emblemáticos se oscurecieron como, la Ópera en Sidney, el City Hall en Londres, el Empire State en Nueva York, la Torre Eiffel en París y el Obelisco en Buenos Aires; al menos, 1.475.687 personas de 205 países visitaron la página www.earthhour.org ese día, y Google marcó 74.6 millones de menciones sobre La Hora del Planeta esa noche.


En Argentina

El evento central en la ciudad de Buenos Aires se realizará, con el apoyo del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el sábado 31 de marzo en el Planetario y contará con la participación especial de Kevin Johansen + The Nada, quienes animarán la velada con su música, sumándose así a La Hora del Planeta. Por eso, los invitamos a apagar las luces de sus respectivas casas y los esperamos en el Planetario a partir de las 19.30 hs. para disfrutar de este recital que será iluminado en su totalidad por luces LEDs, por lo que se consumirá apenas un 10% de la energía que se utilizaría en cualquier otro evento de estas características.




La Provincia de San Luis, Ciudad de Buenos Aires, Rosario (Santa Fe), La Plata (Buenos Aires), San Miguel de Tucumán, Simoca (Tucumán), San Francisco del Monte de Oro (San Luis), General Alvarado (Buenos Aires), Malargüe (Mendoza), Olavarría (Buenos Aires), Gualeguaychú (Entre Ríos), Dean Funes (Córdoba), Angélica (Santa Fe), Mendoza y Ushuaia (Tierra del Fuego) también confirmaron su adhesión y se sumarán a La Hora del Planeta apagando las luces de edificios, plazas y monumentos emblemáticos. 

A través de La Hora del Planeta, Vida Silvestre busca impulsar un cambio en la sociedad para trabajar junto a gobiernos, empresas e individuos en la búsqueda de una solución al cambio climático. Asimismo, esta iniciativa es un llamado a los gobiernos del mundo para alcanzar un acuerdo global que apoye el desarrollo de políticas que apunten a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a pensar en un futuro en que la sociedad pueda desarrollarse en armonía con la naturaleza. 




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25 de marzo de 2012

Las primeras señales de adicciones se advierten en el aula

El alcohol, la marihuana y la tecnología son las tres adicciones más frecuentes entre los estudiantes secundarios. Y el consumo comienza cada vez a edad más temprana: entre los 12 y los 13 años.

Esa es la coincidencia entre docentes, directores, funcionarios, alumnos y preceptores, los que advierten también que es en el aula donde se detectan las primeras señales de una posible adicción.

Cambios de hábitos, de vestimenta o de compañías, irritabilidad, somnolencia, descuido en el aseo personal, son algunos de los aspectos a los que un docente debe, o debería, prestarle atención cuando se encuentra en clase delante de los chicos.

Los profesores admiten, además, que este problema creciente los llevó a adecuar el discurso y las acciones preventivas a un lenguaje más llano y "fácil".

Román Giacobini, director del Colegio Nuevo Las Lomas, de San Isidro, está acostumbrado al cambio de los chicos, pero no se resigna. "Cada vez tenemos que prestarles más atención -dice-. La primera cosa que uno tiene que mirar es la retracción social, ver que cada día el chico está más hosco y hacerle un mínimo seguimiento de al menos dos semanas para ver si fue un episodio pasajero o permanente, antes de llamar a sus padres. Y ese seguimiento lo hacemos todos los que integramos el colegio".

Tanto Giacobini como Silvia Hernández, directora de Inclusión Escolar del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, como María Reitroz, preceptora de una escuela de Don Torcuato y profesora en otra de San Miguel, el psiquiatra infantil Aldo Tamai y el doctor Eduardo Kalina, profesor titular del posgrado en Adicciones de la Universidad del Salvador, entre otros consultados, coinciden en que hay que estar alerta ante los siguientes "síntomas":

-Los chicos comienzan a dejar de hacer las cosas que hacían habitualmente.

-Se duermen en clase.

-Están mareados, somnolientos y suelen tener la marcha inestable.

-Excitación y charlas desmedidas o irritabilidad sin causa.

-Cambian los hábitos y empiezan por la vestimenta: se compran ropas de acuerdo con la tribu a la que pertenecen.

-Descuidan su aseo personal.

-Episodios de violencia o de agresiones.

-Hay cambios en lo social: se van de su grupo a otro donde los bancan.

-Repiten el discurso del traficante: "Fumar marihuana no hace nada".

"El tema del alcohol es tan bravo -dice María Reitroz- que si hay una fiesta el fin de semana la propia escuela recomienda que el lunes no asistan. Con todo, para mí es peor el uso de la tecnología: hay una adicción tremenda al celular y no pueden vivir si eso."

Giacobini, en ese punto, agrega que saca de 20 a 30 celulares por día (de un total de 200 alumnos) y que le han pedido de rodillas -literalmente- que se los devuelvan. Reitroz explica que sus alumnos han experimentado el síndrome de abstinencia cuando se olvidan el celular o el sistema Wi-Fi se "cae". "Los chicos sienten cólera, comienzan a agredirse y no hay cómo pararlos", finaliza.

¿Cuándo, entonces, hay que comenzar con la prevención? "O se empieza en el nivel inicial y primaria o se acabó la prevención. Los británicos empiezan a dar charlas de alcoholismo a chicos de cinco años", dice el doctor Tamai. Para él, el mensaje por transmitir en estos primeros años debe ser simple y claro. Por ejemplo, hablarles de que el humo hace mal y jugar o hacer pequeñas experiencias participativas, como visualizar de qué manera se ensucia un pulmón con aire que no es puro.

"A partir de segundo grado -dice el médico- hay que aprovechar los componentes fóbicos de los chicos y estimular el miedo a las consecuencia del consumo de drogas. Estos mensajes son mucho más fáciles de aprender en estas etapas tempranas, antes de la adolescencia, porque es vital insistir con los conceptos para que se instalen."

Hernández cuenta que la ciudad de Buenos Aires tiene un equipo de prevención que recorre las escuelas, y admite que cada vez se empieza a consumir alcohol y drogas a más temprana edad. Y señala que, según las zonas de la ciudad, las drogas que se consumen son diferentes (en las villas son las llamadas "pesadas", como el paco o la cocaína) y que el alcohol se vende en todas partes, a pesar de que está prohibido.

Julieta T, de 16 años, alumna de un colegio inglés de la zona norte, pidió el anonimato y dijo que es muy fácil conseguir marihuana cerca del colegio y mucho más el alcohol.

Pero ¿cómo se aborda el tema con los padres? Giacobini dice que hay que tener mucho cuidado porque los padres no creen que sus hijos beban o se droguen. "Les decimos que hemos notado una serie de actitudes no habituales en él que pueden obedecer a un principio de adicción. Esto también lo hacemos para que no salga a matarlo al hijo ni lo estigmatice, sino que lo ayuden."

Tamai dice que a los chicos hay que enseñarles cómo "funcionan las neuronas, y cuál es la función de los neurotransmisores, ya que ambos se dañan con el abuso de sustancias. No tengan miedo de decirles palabras difíciles a los chicos, de hablarles de neurotransmisores; ellos aprenderán. Si pueden decir Ipod y puede decir Bluetooth, pueden decir neurotransmisores".

Kalina aconseja que de estos temas se hable en las escuelas y se los enseñe en un lenguaje adecuado a cada edad, que se hable del peligro de las drogas desde los primeros años de escolaridad y que los chicos vean a sus maestros como amigos y no como policías, "porque si no insistimos se dedican a trampear mejor y con mucha habilidad".

PARA TENER EN CUENTA

  • Síntomas : algunos de ellos son que los chicos cambian sus hábitos y de grupos sociales, están mareados o somnolientos, descuidan su aseo y son protagonistas de episodios de violencia.
  • Con los padres : si bien suelen descreer que sus hijos beben o se drogan, los maestros apuntan a que los adultos no estigmaticen ni castiguen a los jóvenes.
  • Para los maestros : aunque tienden a angustiarse en un primer momento, lo ideal es hablar con los alumnos fuera del aula. La prevención y el diálogo son esenciales.


Fuente : La Nación
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21 de marzo de 2012

22 de marzo, Día Mundial del Agua 2012

La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1993 la resolución A/RES/47/193 por la que el 22 de marzo de cada año se festeje el Día Mundial del Agua, a celebrarse a partir de 1993, en conformidad con las recomendaciones de la Conferencia de la Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo contenidas en el Capítulo 18 (Recursos de Agua Dulce) de la Agenda 21. 

Se invitó entonces a los diferentes Estados a consagrar este día, en el marco del contexto nacional, a la celebración de actividades concretas como el fomento de la conciencia publica a través de la producción y difusión de documentales y la organización de conferencias, mesas redondas, seminarios y exposiciones relacionadas con la conservación y desarrollo de los recursos hídricos así como con la puesta en práctica de las recomendaciones de la Agenda 21.

Este año el mensaje es EL AGUA Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA

“EL MUNDO TIENE SED POR QUE TENEMOS HAMBRE”

Hoy en día hay 7 000 millones de personas que alimentar en el planeta y se prevé que habrá otros 2 000  millones para el año 2050. Las estadísticas indican que todas las personas beben de 2 a 4 litros de agua a diario, sin embargo, la mayor parte del agua que ‘bebemos’ está incorporada en los alimentos que consumimos: producir 1 kilo de carne de vacuno, por ejemplo, consume 15 000 litros de agua, y 1 kilo de trigo se ‘bebe’ 1 500 litros. 

Les dejo el video de la campaña:



Cuando mil millones de personas en el mundo ya viven en condiciones de  hambre crónica y los recursos hídricos sufren presiones, no se puede hacer como si el problema estuviera ‘en otra parte’.  

Afrontar el crecimiento de la población y garantizar el acceso a alimentos nutritivos para todos exige una serie de medidas a las que todos podemos contribuir con lo siguiente:

  • Consumir productos que hagan un uso menos intensivo de agua.
  • Reducir el escandaloso desperdicio de alimentos; nunca se consume el 30% de los alimentos producidos en todo el mundo y el agua utilizada para producirlos se pierde definitivamente.
  • Producir más alimentos, de mejor calidad, con menos agua.
  • LLevar una alimentación saludable.
  • En todas las etapas de la cadena de suministro, desde los productores hasta los consumidores, es posible tomar medidas para ahorrar agua y asegurar que haya alimentos para todos.
Les dejo también un video para reflexionar sobre la forma en que utilizamos el agua y sus futuras consecuencias:



Pueden participar en la campaña del Día Mundial del Agua 2012, “El agua y la seguridad alimentaria” visitando la página oficialinformándose más sobre el tema, y también  acceder a los materiales de la campaña, logos, banners y botones; materiales de exposición y fondos de escritorio disponibles para descargar.


Y desde este enlace conocer los eventos programados en todo el mundo.



Fuente: Unwater
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18 de marzo de 2012

Tendencia: Los móviles al servicio de la salud

Llevar las radiografías en su smartphone, consultar historias clínicas y compartir información online con colegas es posible gracias a herramientas tecnológicas que surgieron en el mercado.

Cada vez más médicos pueden acceder a ellas e, incluso, algunos pacientes cuentan con aplicaciones útiles para controlar sus enfermedades crónicas.

"La posibilidad de acceder a información de los pacientes desde un dispositivo móvil permite a los médicos aprovechar mejor su tiempo, evitando que tengan que desplazarse hasta una computadora para verificar los datos necesarios para tomar decisiones. En resumen, permite al profesional acceder a la información y tomar decisiones en el mismo punto de actividad, que en este caso es la cama del paciente", dice Alejandro Prosperi, gerente regional de canales de Motorola Solutions.

Aplicaciones para iPod, iPhone y iPad

Existen en Internet innumerables aplicaciones para el sector de la salud, algunas, gratuitas. De las comerciales, la mayoría no supera los 10 dólares. Para los usuarios de dispositivos Apple, esta empresa recomienda un listado de aplicaciones.

Entre ellas se destaca la Guía Diabetes - Cómo manejar la diabetes tipo 1 . Esta es compatible con iPad, iPhone y iPod Touch. El requerimiento es que el dispositivo tenga, como mínimo, la edición 3.2 del sistema operativo.

Se trata de una guía gratuita que incluye datos sobre la diabetes, juegos y actividades interactivas, bajo el desarrollo médico de la Dra. Carmen Mazza, jefa del Servicio de Nutrición y Diabetes del Hospital de Pediatría Juan Pedro Garrahan.



Contando carbohidratos con Lenny, es una aplicacion que muestra  al instante los carbohidratos que poseen los alimentos,  permitiendo al diabético organizar junto a su médico una dieta acorde con su perfil y controlar el consumo de azúcar.
La aplicación cuenta con cuatro juegos interactivos que permiten a los niños profundizar el conocimiento sobre los alimentos en forma didáctica y compartir experiencias en red con otros usuarios. Requiere de iOS 4.2 o superior.


AirStrip Cardiology es otra interesante aplicación gratuita, en este caso destinada a médicos. Su función es dar acceso remoto al historial de electrocardiogramas de un paciente, ofreciendo múltiples opciones de lectura, y también al electro en tiempo real. Requiere de iOS 4.2 o superior.


Además se destaca la aplicación médica Mobile MIM , que ofrece acceso inalámbrico y portátil a imágenes médicas de tomografía computada de emisión monofotónica (SPECT), tomografía por emisión de positrones (PET), tomografías computadas (CT) y de resonancia magnética nuclear (MRI; en todos los casos, se mencionan las siglas en inglés).

Fusiona y combina modalidades múltiples, presenta altos contrastes en 3D, herramientas de medición, comentario y Standardized Uptake Value PET , transferencia segura al iPhone y la iPad. Mientras que MIMcloud es un servicio adicional para el diagnóstico basado en imágenes. Es compatible con iPhone, iPod Touch y iPad. Requiere iOS 5.0 o superior.


Con iHealth BPM, el accesorio Blood Pressure Dock y un dispositivo Apple iOS los usuarios pueden medir su presión arterial en todo momento y lugar. La aplicación mantendrá un registro de las lecturas previas permitiéndole mostrarle su progreso al doctor. Es compatible con iPhone, iPod Touch y iPad, y requiere iOS 3.0 o superior.


Apple también sugiere una aplicación muy útil que fue desarrollada por la empresa argentina app8 llamada Farmacias 24 horas. Al abrirla, un mapa muestra la farmacia abierta más cercana a la posición detectada por el teléfono. El usuario también puede optar por una lista de todas las farmacias abiertas las 24 horas y ordenarlas por barrio. 



 Aplicaciones para Android

En el Android Market también se recomiendan aplicaciones disponibles sin cargo para usuarios de este sistema operativo.

Entre ellas se destacan: Cardiograph, que permite medir la frecuencia cardíaca meditante el teléfono.




DBEES, un servicio para diabéticos que garantiza un apoyo para la gestión eficaz de la enfermedad del usuario, con el uso de su teléfono móvil con Android.




y ECG Rhythms, una guía de referencia de electrocardiogramas para dispositivos Android que reproduce en video los resultadas de las 30 arritmias más comunes.


Imágenes móviles

Entre las soluciones disponibles para el área de diagnósticos por imágenes se encuentra la herramienta Vue Motion, de la firma Carestream Health, que permite acceder a las imágenes e informes radiológicos de una forma muy rápida y sencilla, a través de cualquier navegador de Internet o dispositivo móvil. "Esto permite llevar la información al especialista en donde éste se encuentre, facilitando la tarea diagnóstica. Además esta herramienta permite que el profesional pueda acceder a diferentes contenidos de la historia clínica como archivos de video y documentos", dice Andrea Carabelli, gerente regional de HCIS (de las siglas en inglés de Sistemas de Información para el Cuidado de la Salud), de Carestream Health.

A diferencia de las aplicaciones gratuitas que, según Carabelli, suelen ser visores de imágenes independientes, sin integración, Vue Motion es parte integral de una solución, generalmente formada por sistemas de imágenes e información radiológica. "Es decir que Vue Motion posibilita un flujo de trabajo e información totalmente integrado, donde las imágenes de los estudios, el historial del paciente y el informe están disponibles de forma segura y en línea a través de Internet", aclara la ejecutiva.


Hardware especializado

Motorola Solutions, por ejemplo, ofrece la tablet empresarial ET1, computadoras móviles, lectores de códigos de barras e infraestructura inalámbrica para redes de voz y datos. "Nuestros productos tienen en cuenta las particularidades de este sector y sus necesidades. Por ejemplo, los equipos cuentan con una carcasa que resiste la limpieza con desinfectante", detalla Prosperi. Asimismo, no causan interferencia con otros equipos médicos, lo que permite que se puedan utilizar en zonas donde está restringido el uso de telefonía celular.

Entre las computadoras portátiles dirigidas a profesionales de la salud se encuentra la MC75, que combina acceso a voz y datos de alta velocidad con soporte para redes 3G.

Motorola también ofrece su escáner portátil DS3478, que captura imágenes y códigos de barra 1D y 2D, y puede leer los que están mal impresos, dañados, de alta y baja densidad. Soporta caídas, lavados permanentes, y exposición a polvo y líquidos.


Otros equipos útiles para este sector son la línea de rotuladores portátiles de etiquetas de Epson.

Los LabelWorks LW-300 y LW-400 pueden realizar etiquetas, que facilita la tarea de médicos y enfermeros que están en continuo movimiento y necesitan rotular y etiquetar historias clínicas, análisis y documentos que necesiten archivar rápidamente.

Fuente: La Nación
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14 de marzo de 2012

Jugando con Cortázar y los conejitos de Andrée.

Julio Cortázar es uno de mis escritores favoritos, junto al flaco Spinetta y Alejandra Pizarnik fueros los tres grandes inspiradores de horas interminables de lectura.

Por supuesto que enumerar tantos grandes escritores que poblaron e influyeron en mi crecimiento sería demasiado largo y tedioso para este espacio.

En su primer libro de cuentos, Bestiario, editado en 1951, Julio Cortázar nos ofrece ocho cuentos (Casa tomada, Carta a una señorita en París, Lejana, Ómnibus, Cefalea, Circe, Las puertas del cielo y Bestiario) donde podemos encontrar una peculiaridad que se repite en casi todos: se narra un hecho único, con muy pocos personajos, una temática producto de la materia onírica (de los sueños) y la súbita introducción del elemento fantástico. 

De uno de los cuentos de este libro nace el primer videojuego inspirado en uno de sus  cuentos "Rabbits for my Closet"desarrolado por Purple Tree.


En el juego hay que asumir el papel del personaje anónimo de "Carta a una señorita en París", que no puede dejar de vomitar, de vez en cuando, pequeños conejos que empiezan a destruir el lugar. Preocupado por ser descubierto, el protagonista intenta, desesperadamente,  tratar de ocultarlos en su armario antes de que la señora que hace la limpieza llegue a la casa.



El objetivo del juego es llevar a los conejos y encerrarlos en el armario, empujándolos y  bloqueando  su camino con diferentes muebles, antes de que se agote el tiempo.

El juego esta creado en flash y es muy adictivo, se puede manejar con las teclas del cursor y permite almacenar los mejores puntajes y/o chatear con otros usuarios

Para jugar no es necesario estar registrado, pero para acceder al chat y a publicar los puntajes es necesario registrarse en el sitio (el registro es gratuito y se puede realizar con la cuenta de Facebook).

Les dejo un video para conocer más sobre el juego:


y el enlace para poder jugar: PLAY

Siempre recuerdo una frase de Cortázar que es en sí misma una revelación: "... y habrá las revelaciones inesperadas y fecundas que un articulo, un cuento, un poema o una imagen pueden provocar en un adolescente o en un adulto y cambiar completamente su vida".

Por ese motivo comparto el cuento que inspiró este juego, se los recomiendo muy especialmente.

Carta a una señorita en París 


Andrée, yo no quería venirme a vivir a su departamento de la calle Suipacha. No tanto por los conejitos, más bien porque me duele ingresar en un orden cerrado, construido ya hasta en las más finas mallas del aire, esas que en su casa preservan la música de la lavanda, el aletear de un cisne con polvos, el juego del violín y la viola en el cuarteto de Rará. Me es amargo entrar en un ámbito donde alguien que vive bellamente lo ha dispuesto todo como una reiteración visible de su alma, aquí los libros (de un lado en español, del otro en francés e inglés), allí los almohadones verdes, en este preciso sitio de la mesita el cenicero de cristal que parece el corte de una pompa de jabón, y siempre un perfume, un sonido, un crecer de plantas, una fotografía del amigo muerto, ritual de bandejas con té y tenacillas de azúcar... Ah, querida Andrée, qué difícil oponerse, aun aceptándolo con entera sumisión del propio ser, al orden minucioso que una mujer instaura en su liviana residencia. Cuán culpable tomar una tacita de metal y ponerla al otro extremo de la mesa, ponerla allí simplemente porque uno ha traído sus diccionarios ingleses y es de este lado, al alcance de la mano, donde habrán de estar. Mover esa tacita vale por un horrible rojo inesperado en medio de una modulación de Ozenfant, como si de golpe las cuerdas de todos los contrabajos se rompieran al mismo tiempo con el mismo espantoso chicotazo en el instante más callado de una sinfonía de Mozart. Mover esa tacita altera el juego de relaciones de toda la casa, de cada objeto con otro, de cada momento de su alma con el alma entera de la casa y su habitante lejana. Y yo no puedo acercar los dedos a un libro, ceñir apenas el cono de luz de una lámpara, destapar la caja de música, sin que un sentimiento de ultraje y desafio me pase por los ojos como un bando de gorriones.

Usted sabe por qué vine a su casa, a su quieto salón solicitado de mediodía. Todo parece tan natural, como siempre que no se sabe la verdad. Usted se ha ido a París, yo me quedé con el departamento de la calle Suipacha, elaboramos un simple y satisfactorio plan de mutua convivencia hasta que septiembre la traiga de nuevo a Buenos Aires y me lance a mí a alguna otra casa donde quizá... Pero no le escribo por eso, esta carta se la envío a causa de los conejitos, me parece justo enterarla; y porque me gusta escribir cartas, y tal vez porque llueve.

Me mudé el jueves pasado, a las cinco de la tarde, entre niebla y hastío. He cerrado tantas maletas en mi vida, me he pasado tantas horas haciendo equipajes que no llevaban a ninguna parte, que el jueves fue un día lleno de sombras y correas, porque cuando yo veo las correas de las valijas es como si viera sombras, elementos de un látigo que me azota indirectamente, de la manera más sutil y más horrible. Pero hice las maletas, avisé a la mucama que vendría a instalarme, y subí en el ascensor. Justo entre el primero y segundo piso sentí que iba a vomitar un conejito. Nunca se lo había explicado antes, no crea que por deslealtad, pero naturalmente uno no va a ponerse a explicarle a la gente que de cuando en cuando vomita un conejito. Como siempre me ha sucedido estando a solas, guardaba el hecho igual que se guardan tantas constancias de lo que acaece (o hace uno acaecer) en la privacía total. No me lo reproche, Andrée, no me lo reproche. De cuando en cuando me ocurre vomitar un conejito. No es razón para no vivir en cualquier casa, no es razón para que uno tenga que avergonzarse y estar aislado y andar callándose.

Cuando siento que voy a vomitar un conejito me pongo dos dedos en la boca como una pinza abierta, y espero a sentir en la garganta la pelusa tibia que sube como una efervescencia de sal de frutas. Todo es veloz e higiénico, transcurre en un brevísimo instante. Saco los dedos de la boca, y en ellos traigo sujeto por las orejas a un conejito blanco. El conejito parece contento, es un conejito normal y perfecto, sólo que muy pequeño, pequeño como un conejilo de chocolate pero blanco y enteramente un conejito. Me lo pongo en la palma de la mano, le alzo la pelusa con una caricia de los dedos, el conejito parece satisfecho de haber nacido y bulle y pega el hocico contra mi piel, moviéndolo con esa trituración silenciosa y cosquilleante del hocico de un conejo contra la piel de una mano. Busca de comer y entonces yo (hablo de cuando esto ocurría en mi casa de las afueras) lo saco conmigo al balcón y lo pongo en la gran maceta donde crece el trébol que a propósito he sembrado. El conejito alza del todo sus orejas, envuelve un trébol tierno con un veloz molinete del hocico, y yo sé que puedo dejarlo e irme, continuar por un tiempo una vida no distinta a la de tantos que compran sus conejos en las granjas.

Entre el primero y segundo piso, Andrée, como un anuncio de lo que sería mi vida en su casa, supe que iba a vomitar un conejito. En seguida tuve miedo (¿o era extrañeza? No, miedo de la misma extrañeza, acaso) porque antes de dejar mi casa, sólo dos días antes, había vomitado un conejito y estaba seguro por un mes, por cinco semanas, tal vez seis con un poco de suerte. Mire usted, yo tenía perfectamente resuelto el problema de los conejitos. Sembraba trébol en el balcón de mi otra casa, vomitaba un conejito, lo ponía en el trébol y al cabo de un mes, cuando sospechaba que de un momento a otro... entonces regalaba el conejo ya crecido a la señora de Molina, que creía en un hobby y se callaba. Ya en otra maceta venía creciendo un trébol tierno y propicio, yo aguardaba sin preocupación la mañana en que la cosquilla de una pelusa subiendo me cerraba la garganta, y el nuevo conejito repetía desde esa hora la vida y las costumbres del anterior. Las costumbres, Andrée, son formas concretas del ritmo, son la cuota del ritmo que nos ayuda a vivir. No era tan terrible vomitar conejitos una vez que se había entrado en el ciclo invariable, en el método. Usted querrá saber por qué todo ese trabajo, por qué todo ese trébol y la señora de Molina. Hubiera sido preferible matar en seguida al conejito y... Ah, tendría usted que vomitar tan sólo uno, tomarlo con dos dedos y ponérselo en la mano abierta, adherido aún a usted por el acto mismo, por el aura inefable de su proximidad apenas rota. Un mes distancia tanto; un mes es tamaño, largos pelos, saltos, ojos salvajes, diferencia absoluta Andrée, un mes es un conejo, hace de veras a un conejo; pero el minuto inicial, cuando el copo tibio y bullente encubre una presencia inajenable... Como un poema en los primeros minutos, el fruto de una noche de Idumea: tan de uno que uno mismo... y después tan no uno, tan aislado y distante en su llano mundo blanco tamaño carta.

Me decidí, con todo, a matar el conejito apenas naciera. Yo viviría cuatro meses en su casa: cuatro -quizá, con suerte, tres- cucharadas de alcohol en el hocico. (¿Sabe usted que la misericordia permite matar instantáneamente a un conejito dándole a beber una cucharada de alcohol? Su carne sabe luego mejor, dicen, aunque yo... Tres o cuatro cucharadas de alcohol, luego el cuarto de baño o un piquete sumándose a los desechos.)

Al cruzar el tercer piso el conejito se movía en mi mano abierta. Sara esperaba arriba, para ayudarme a entrar las valijas... ¿Cómo explicarle que un capricho, una tienda de animales? Envolví el conejito en mi pañuelo, lo puse en el bolsillo del sobretodo dejando el sobretodo suelto para no oprimirlo. Apenas se movía. Su menuda conciencia debía estarle revelando hechos importantes: que la vida es un movimiento hacia arriba con un clic final, y que es también un cielo bajo, blanco, envolvente y oliendo a lavanda, en el fondo de un pozo tibio.

Sara no vio nada, la fascinaba demasiado el arduo problema de ajustar su sentido del orden a mi valija-ropero, mis papeles y mi displicencia ante sus elaboradas explicaciones donde abunda la expresión «por ejemplo». Apenas pude me encerré en el baño; matarlo ahora. Una fina zona de calor rodeaba el pañuelo, el conejito era blanquísimo y creo que más lindo que los otros. No me miraba, solamente bullía y estaba contento, lo que era el más horrible modo de mirarme. Lo encerré en el botiquín vacío y me volví para desempacar, desorientado pero no infeliz, no culpable, no jabonándome las manos para quitarles una última convulsión.

Comprendí que no podía matarlo. Pero esa misma noche vomité un conejito negro. Y dos días después uno blanco. Y a la cuarta noche un conejito gris.

Usted ha de amar el bello armario de su dormitorio, con la gran puerta que se abre generosa, las tablas vacías a la espera de mi ropa. Ahora los tengo ahí. Ahí dentro. Verdad que parece imposible; ni Sara lo creería. Porque Sara nada sospecha, y el que no sospeche nada procede de mi horrible tarea, una tarea que se lleva mis días y mis noches en un solo golpe de rastrillo y me va calcinando por dentro y endureciendo como esa estrella de mar que ha puesto usted sobre la bañera y que a cada baño parece llenarle a uno el cuerpo de sal y azotes de sol y grandes rumores de la profundidad.

De día duermen. Hay diez. De día duermen. Con la puerta cerrada, el armario es una noche diurna solamente para ellos, allí duermen su noche con sosegada obediencia. Me llevo las llaves del dormitorio al partir a mi empleo. Sara debe creer que desconfío de su honradez y me mira dubitativa, se le ve todas las mañanas que está por decirme algo, pero al final se calla y yo estoy tan contento. (Cuando arregla el dormitorio, de nueve a diez, hago ruido en el salón, pongo un disco de Benny Carter que ocupa toda la atmósfera, y como Sara es también amiga de saetas y pasodobles, el armario parece silencioso y acaso lo esté, porque para los conejitos transcurre ya la noche y el descanso.)

Su día principia a esa hora que sigue a la cena, cuando Sara se lleva la bandeja con un menudo tintinear de tenacillas de azúcar, me desea buenas noches -sí, me las desea, Andrée, lo más amargo es que me desea las buenas noches- y se encierra en su cuarto y de pronto estoy yo solo, solo con el armario condenado, solo con mi deber y mi tristeza.

Los dejo salir, lanzarse ágiles al asalto del salón, oliendo vivaces el trébol que ocultaban mis bolsillos y ahora hace en la alfombra efímeras puntillas que ellos alteran, remueven, acaban en un momento. Comen bien, callados y correctos, hasta ese instante nada tengo que decir, los miro solamente desde el sofá, con un libro inútil en la mano -yo que quería leerme todos sus Giraudoux, Andrée, y la historia argentina de López que tiene usted en el anaquel más bajo-; y se comen el trébol.

Son diez. Casi todos blancos. Alzan la tibia cabeza hacia las lámparas del salón, los tres soles inmóviles de su día, ellos que aman la luz porque su noche no tiene luna ni estrellas ni faroles. Miran su triple sol y están contentos. Así es que saltan por la alfombra, a las sillas, diez manchas livianas se trasladan como una moviente constelación de una parte a otra, mientras yo quisiera verlos quietos, verlos a mis pies y quietos -un poco el sueño de todo dios, Andrée, el sueño nunca cumplido de los dioses-, no así insinuándose detrás del retrato de Miguel de Unamuno, en torno al jarrón verde claro, por la negra cavidad del escritorio, siempre menos de diez, siempre seis u ocho y yo preguntándome dónde andarán los dos que faltan, y si Sara se levantara por cualquier cosa, y la presidencia de Rivadavia que yo quería leer en la historia de López.

No sé cómo resisto, Andrée. Usted recuerda que vine a descansar a su casa. No es culpa mía si de cuando en cuando vomito un conejito, si esta mudanza me alteró también por dentro -no es nominalismo, no es magia, solamente que las cosas no se pueden variar así de pronto, a veces las cosas viran brutalmente y cuando usted esperaba la bofetada a la derecha-. Así, Andrée, o de otro modo, pero siempre así.

Le escribo de noche. Son las tres de la tarde, pero le escribo en la noche de ellos. De día duermen ¡Qué alivio esta oficina cubierta de gritos, órdenes, máquinas Royal, vicepresidentes y mimeógrafos! Qué alivio, qué paz, qué horror, Andrée! Ahora me llaman por teléfono, son los amigos que se inquietan por mis noches recoletas, es Luis que me invita a caminar o Jorge que me guarda un concierto. Casi no me atrevo a decirles que no, invento prolongadas e ineficaces historias de mala salud, de traducciones atrasadas, de evasión Y cuando regreso y subo en el ascensor ese tramo, entre el primero y segundo piso me formulo noche a noche irremediablemente la vana esperanza de que no sea verdad.

Hago lo que puedo para que no destrocen sus cosas. Han roído un poco los libros del anaquel más bajo, usted los encontrará disimulados para que Sara no se dé cuenta. ¿Quería usted mucho su lámpara con el vientre de porcelana lleno de mariposas y caballeros antiguos? El trizado apenas se advierte, toda la noche trabajé con un cemento especial que me vendieron en una casa inglesa -usted sabe que las casas inglesas tienen los mejores cementos- y ahora me quedo al lado para que ninguno la alcance otra vez con las patas (es casi hermoso ver cómo les gusta pararse, nostalgia de lo humano distante, quizá imitación de su dios ambulando y mirándolos hosco; además usted habrá advertido -en su infancia, quizá- que se puede dejar a un conejito en penitencia contra la pared, parado, las patitas apoyadas y muy quieto horas y horas).

A las cinco de la mañana (he dormido un poco, tirado en el sofá verde y despertándome a cada carrera afelpada, a cada tintineo) los pongo en el armario y hago la limpieza. Por eso Sara encuentra todo bien aunque a veces le he visto algún asombro contenido, un quedarse mirando un objeto, una leve decoloración en la alfombra y de nuevo el deseo de preguntarme algo, pero yo silbando las variaciones sinfónicas de Franck, de manera que nones. Para qué contarle, Andrée, las minucias desventuradas de ese amanecer sordo y vegetal, en que camino entredormido levantando cabos de trébol, hojas sueltas, pelusas blancas, dándome contra los muebles, loco de sueño, y mi Gide que se atrasa, Troyat que no he traducido, y mis respuestas a una señora lejana que estará preguntándose ya si... para qué seguir todo esto, para qué seguir esta carta que escribo entre teléfonos y entrevistas.

Andrée, querida Andrée, mi consuelo es que son diez y ya no más. Hace quince días contuve en la palma de la mano un último conejito, después nada, solamente los diez conmigo, su diurna noche y creciendo, ya feos y naciéndoles el pelo largo, ya adolescentes y llenos de urgencias y caprichos, saltando sobre el busto de Antinoo (¿es Antinoo, verdad, ese muchacho que mira ciegamente?) o perdiéndose en el living, donde sus movimientos crean ruidos resonantes, tanto que de allí debo echarlos por miedo a que los oiga Sara y se me aparezca horripilada, tal vez en camisón -porque Sara ha de ser así, con camisón- y entonces... Solamente diez, piense usted esa pequeña alegría que tengo en medio de todo, la creciente calma con que franqueo de vuelta los rígidos cielos del primero y el segundo piso.

Interrumpí esta carta porque debía asistir a una tarea de comisiones. La continúo aquí en su casa, Andrée, bajo una sorda grisalla de amanecer. ¿Es de veras el día siguiente, Andrée? Un trozo en blanco de la página será para usted el intervalo, apenas el puente que une mi letra de ayer a mi letra de hoy. Decirle que en ese intervalo todo se ha roto, donde mira usted el puente fácil oigo yo quebrarse la cintura furiosa del agua, para mí este lado del papel, este lado de mi carta no continúa la calma con que venía yo escribiéndole cuando la dejé para asistir a una tarea de comisiones. En su cúbica noche sin tristeza duermen once conejitos; acaso ahora mismo, pero no, no ahora. En el ascensor, luego, o al entrar; ya no importa dónde, si el cuándo es ahora, si puede ser en cualquier ahora de los que me quedan.

Basta ya, he escrito esto porque me importa probarle que no fui tan culpable en el destrozo insalvable de su casa. Dejaré esta carta esperándola, sería sórdido que el correo se la entregara alguna clara mañana de París. Anoche di vuelta los libros del segundo estante, alcanzaban ya a ellos, parándose o saltando, royeron los lomos para afilarse los dientes -no por hambre, tienen todo el trébol que les compro y almaceno en los cajones del escritorio. Rompieron las cortinas, las telas de los sillones, el borde del autorretrato de Augusto Torres, llenaron de pelos la alfombra y también gritaron, estuvieron en círculo bajo la luz de la lámpara, en círculo y como adorándome, y de pronto gritaban, gritaban como yo no creo que griten los conejos.

He querido en vano sacar los pelos que estropean la alfombra, alisar el borde de la tela roída, encerrarlos de nuevo en el armario. El día sube, tal vez Sara se levante pronto. Es casi extraño que no me importe verlos brincar en busca de juguetes. No tuve tanta culpa, usted verá cuando llegue que muchos de los destrozos están bien reparados con el cemento que compré en una casa inglesa, yo hice lo que pude para evitarle un enojo... En cuanto a mí, del diez al once hay como un hueco insuperable. Usted ve: diez estaba bien, con un armario, trébol y esperanza, cuántas cosas pueden construirse. No ya con once, porque decir once es seguramente doce, Andrée, doce que serán trece. Entonces está el amanecer y una fría soledad en la que caben la alegría, los recuerdos, usted y acaso tantos más. Está este balcón sobre Suipacha lleno de alba, los primeros sonidos de la ciudad. No creo que les sea difícil juntar once conejitos salpicados sobre los adoquines, tal vez ni se fijen en ellos, atareados con el otro cuerpo que conviene llevarse pronto, antes de que pasen los primeros colegiales.

Fuente de la Imagen: ZL Literatura
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11 de marzo de 2012

Itinerario "Asistente en Informática" 2012, en la E. E. S. N° 41 "Aldo Bonzi"

La Escuela de Educación Secundaria  N° 41 "Aldo Bonzi", ofrece a sus alumnos la posibilidad  de obtener un titulo extra al finalizar el  ciclo superior.

La escuela cuenta con el Itinerario formativo “Asistente en Informática” que permite  una capacitación  práctica en la sala de informática.

A lo largo de los tres años del ciclo superior, los alumnos pueden cursar en paralelo los  cinco  módulos o materias del Itinerario.

El Itinerario no requiere de conocimientos previos y el único requisito es ser alumno de la escuela y cursar el ciclo superior: 4º Año, 5º Año o 6º Año.

El Itinerario tiene la modalidad de "Asistente en Informática" y esta compuesto por los siguientes módulos:

1º AÑO (3 horas semanales):

Instalación y configuración de Sistemas Operativos y Aplicaciones (3 horas semanales).

Algunos contenidos: Hardware y software - Instalación y configuración de sistemas operativos y aplicaciones - Reconocimiento de componentes - Instalación de periféricos.

2º AÑO (6 horas semanales):

Instalación, Configuración y Mantenimiento de Equipos Monousuarios (3 horas semanales).

Algunos contenidos: Fundamentos de electricidad y electrónica - Potenciales riesgos al desarmar una PC - Mediciones con instrumentos digitales - Armado y ensamblado de equipos - Diagnóstico de fallas comunes y su reparación.

Asistencia sobre la utilización de Aplicaciones Generales (3 horas semanales).


Algunos contenidos: Diseño gráfico - Creación de logotipos - Diseño de páginas Web y Blog.

3º AÑO (7 horas semanales):

Asistencia sobre la utilización de Aplicaciones Específicas (4 horas semanales).

Algunos contenidos: Retoque fotográfico - Edición de sonido - Edición de video.

Algoritmos y Estructuras de Datos (3 horas semanales).

Algunos contenidos: Diagramación lógica - Lenguajes de programación - Creación de programas.


A continuación les dejo las preguntas más frecuentes realizadas por los padres y alumnos sobre el Itinerario:

¿El titulo es oficial?
Sí, el título es oficial y ofrece una certificación de "Asistente en Informática" avalado por la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE)

¿Hay que pagar para cursar?
No, es totalmente gratuito

¿Cuántos años dura la cursada y cómo se realiza?
Dura 3 años, se realiza a contraturno (como educación física) en la sala de informática de la escuela. La modalidad de trabajo es con la metodología de taller, basada en trabajos prácticos en la sala de informática que culminan con un proyecto integrador en cada trimestre.

¿Se pueden dos o tres años de Itinerario en un año de secundario?
No, la modalidad de cursada es de un año por vez, no se pueden adelantar módulos.

¿Todos los años tienen la misma cantidad de horas?
No, primer año se cursa en un día y tres horas de clase, segundo año se cursa en dos días de tres horas de clase cada uno, tercer año se cursa en tres días, uno de tres horas de clase y dos de dos horas de clase.

¿Qué pasa si apruebo un módulo si y otro no? ¿Puedo continuar cursando el siguiente año?
Se puede seguir cursando los módulos que no le sean correlativos.

¿Cuál es la correlatividad de las materias?
Asistencia sobre la utilización de Aplicaciones Generales es correlativa de Instalación y configuración de Sistemas Operativos y Aplicaciones.
Asistencia sobre la utilización de Aplicaciones Especificas es correlativa de Asistencia sobre la utilización de Aplicaciones Generales.

¿Se toma asistencia, las faltas se suman a las de Secundaria?
El régimen de cursada es igual al del nivel Secundario: 80% de asistencia anual. Las faltas son independientes y no se computan para la secundaria.

¿Si repito un año de Secundaria, repito también Itinerario?
No, son cursadas paralelas.

¿Si no apruebo un módulo, hay mesas de examen?
Sì, hay mesas en el mismo período que se toman las del secundario (Febrero - Julio - Diciembre)

¿Qué ocurre si cambio de turno?
Se puede cursar en turno mañana o turno tarde.

¿Si un año no curso, debo empezar de nuevo?
No, se puede continuar cursando los módulos que faltan, aún después de terminar la Secundaria.

¿Qué ocurre si cambio de escuela?
Se puede continuar cursando los módulos que faltan, en cualquier escuela que tenga Itinerario o completarlos después de terminar la Secundaria.

Cualquier otra duda la pueden plantear llamando por Teléfono, enviando un correo electrónico o acercándose a la escuela. También la pueden realizar en los comentarios del blog.
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7 de marzo de 2012

Recursos Online: Editor / Simulador de circuitos electrónicos.

Uno de los mayores avances de Internet son las aplicaciones que se pueden ejecutar gratuitamente en  "la nube".

Este tipo de recursos crecen diariamente y abarcan un amplio espectro de disciplinas, desde el diseño gráfico hasta la medicina, solo por dar algunos ejemplos.

Otras áreas como la electrónica también ofrecen recursos online para docentes, estudiantes o aficionados al tema. 

CircuitLab es un Editor/Simulador de circuitos electrónicos que se ejecuta directamente desde un navegador web, por lo cual es independiente del sistema operativo instalado en el equipo, funciona en Linux, Mac OS X y Windows.

El modo edición nos permite dibujar circuitos analógicos y digitales, mediante una interface muy intuitiva podemos agregar mover o quitar componentes. 


En el modo simulación es posible observar el funcionamiento y las fallas de nuestro circuito, calcular la tensión de salida de un componente determinado u observar la señal en el osciloscopio.

 Además nos permite compartir con otros usuarios los trabajos realizados.


Les dejo un video para conocer su funcionamiento:



El uso del programa es gratuito aunque tiene algunas limitaciones, para acceder a  funciones extra como la posibilidad de guardar  los diseños o imprimir los circuitos es necesario completar un simple formulario de registro



Los requisitos para utilizar CircuitLab son muy sencillos, simplemente se necesita un navegador web (recomiendan Google Chrome y Mozilla Firefox en sus versiones más recientes),con el soporte para JavaScript habilitado. 


Si JavaScript no está habilitado en el equipo, la aplicación nos muestra un mensaje de error y nos ofrece una pantalla de ayuda para resolver el problema.




Para los interesados les dejo algunos ejemplos:




Si quieren ver más ejemplos pueden visitar este enlace

CircuitLab es un valioso recurso que se puede utilizar como complemento del marco teórico, de la materia  "Instalación, Configuración y Mantenimiento de Equipos Monousuarios", que pertenece al segundo año de los Itinerarios Formativos Asistente en Informática, que se dictan en diferentes E. E. S. (Escuelas de Educación Secundaria).




Fuente: CircuitLab 
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4 de marzo de 2012

Feria virtual del libro con tecnología 3D

La primera Feria Virtual del Libro podrá ser visitada desde cualquier parte del mundo, entre el 6 y el 11 de marzo.

A través de un  sitio web especialmente diseñado, podremos acceder a un espacio interactivo de encuentro en la nube entre autores, editoriales y compradores.

Esta feria virtual utiliza las nuevas tecnologías  para ofrecernos libros en formato electrónico y físico, utilizando una plataforma desarrollada en 3D que simula una feria del libro real, que cuenta con stands individuales para cada editorial que participa de la misma, salas de conferencias y seminarios y la posibilidad de comunicarse por medio del chat o videoconferencias con editoriales, escritores y otros usuarios.

La Feria virtual del libro es una iniciativa del servicio de publicación de libros online Bubok,  y la empresa de desarrollo de ferias virtuales Imaste.

Los organizadores estiman que la feria tendrá entre 65.000 y 75.000 visitas de usuarios, especialmente desde España y Latinoamérica.

La participación es gratuita y solo hay que completar un formulario de registro:


El sitio se inaugurará el próximo martes, aunque los más ansiosos pueden una demostración de su funcionamiento desde este enlace.

La demo nos sitúa en el exterior de la feria y podemos recorrer tres secciones: si vamos al Pabellon  podemos acceder a los stan de los expositores, si elegimos ir a Presentaciones podemos ver la sala de conferencias y visualizar diferentes videos de la muestra, por último en el  Stand de información obtenemos acceso a diversos elementos como chat, encuesta, web  y faq del expositor. Desde el stand de información tambien se accede a multimedia y al salón de prensa.


Los requisitos técnicos que necesitamos son los siguientes: Navegador web, Flash Player version 9.0.115 o la más reciente, conexión a Internet de al menos 1Mb (recomendada 4Mb.),  Webcam para los video chats, Tarjeta de Sonido y sus accesorios (Los drivers deben funcionar con micrófonos y parlantes o auriculares).
Ante cualquier problema el sitio ofrece una página dedicada a los problemas más comunes y sus soluciones.


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